Este es el momento perfecto para crear una empresa 100% remota

El 99% de las personas prefieren trabajar de manera remota, al menos a tiempo parcial. Brindar esa posibilidad desde la creación de tu empresa es posible y conveniente: hay que enfocarse en los recursos, las herramientas necesarias y ser conscientes de los beneficios que genera el teletrabajo, no sólo para los empleados sino también para la empresa.

 

Por Silvina Moschini, Presidente y fundadora de TransparentBusiness

 

 Dicen que lo que empieza como temporario acaba por volverse permanente. De acuerdo con  Deloitte, 74% de los CEOs de empresas que adoptaron el trabajo remoto por la pandemia esperan continuar operando así aun cuando hayamosuelto a la normalidad. 

 

Lo que al principio se proyectó como una solución temporaria para respetar las restricciones sanitarias sin afectar la productividad, se convirtió en  la mejor manera de trabajar. El trabajo remoto le gana al modelo oficina en términos financieros pero también de rendimiento. Permite ahorrar en costos de alquiler, infraestructura y transporte, lo que además impacta positivamente en el medio ambiente porque reduce las emisiones de gases y la contaminación del aire. Y además, es la forma de trabajar que eligen los Millennials y  Generación Z, que valoran la flexibilidad que permite el trabajo remoto, aunque estén empleados a tiempo completo.

 

Si hay un momento para crear la empresa remota del futuro, ese momento es ahora. Es la decisión más estratégica y escalable, y la preferida de los trabajadores, que codician los empleos que les ofrecen flexibilidad de tiempo y lugar. Se estima que, para 2025, el 75% de la fuerza laboral global  estará representada por Millennials y para ellos la empresa remota ya no es un plan B: es la manera de poder complementar sus aspiraciones de tener una vida equilibrada entre el trabajo, la familia, los amigos y los viajes.

 

El trabajo remoto es la opción en la que todos ganan. Un empleador  ahorra un promedio de $11k por año (por trabajador remoto a medio tiempo por año), y las empresas pueden aumentar su productividad del 15% al 40% mediante el seguimiento de cada minuto facturable. Para los empleados, trabajar remotamente a tiempo completo conlleva la oportunidad de mudarse a donde quieran y les permita su salario. En esta encrucijada histórica, la tecnología permite poner el foco en lo que todos ganamos con este cambio y no en lo que dejamos atrás. 

 

La confianza es transversal

La tecnología es el eje conductor de cualquier empresa que se pretenda 100% remota. En concreto, me refiero a las plataformas que permiten la verificación y la buena gestión de los equipos. Porque la transparencia y la confianza en los sistemas pueden aumentar los niveles de productividad de los empleados siempre y cuando los objetivos a cumplir estén claros para todos desde el comienzo. Aquellas empresas que tienen sus tareas ordenadas y estructuradas toman más rápidas y mejores decisiones. Por otro lado, la gestión de datos es una actividad crucial que permite tener un conocimiento óptimo y eficiente del negocio para poder planificar de manera acertada.

 

Armar una empresa 100% remota no se reduce a conectar algunas computadoras al mismo tiempo en distintos lugares del mundo. Para que el modelo no fracase es importante brindar a los empleados las herramientas necesarias para que puedan tener una experiencia laboral satisfactoria, vivir la cultura de la compañía y sentir que forman parte de ella. Es importante que los líderes prioricen la ciberseguridad e inviertan en la implementación de los protocolos correctos. El 99% de los trabajadores remotos considera útil alguna capacitación en el manejo seguro de información ligada al teletrabajo, y valora la protección de sus tareas.

En segundo lugar están los procesos, un eje que la distancia desafía al máximo y que se vuelve crucial para poder sostener el teletrabajo y construir a largo plazo. Los procesos son la matriz de los buenos equipos, porque reflejan la claridad de roles y permiten aumentar la productividad.

Una empresa remota es un beneficio en sí misma

La vida post COVID-19 nos permitió frenar, replantear, barajar y dar de nuevo. Esta nueva realidad nos convoca a participar activamente en la creación de un mundo más equitativo y el trabajo remoto es el atajo perfecto. 

Porque la no presencialidad abre las puertas a la diversidad. Según Naciones Unidas, la opción del teletrabajo es del 13% en el caso de las mujeres y del 5% en el de los hombres. El trabajo remoto es una opción para todos, sin distinción de género, de accesibilidad o de edad. Permite la inserción y reinserción al mercado laboral, y fomenta y genera más y mejores oportunidades de desarrollo.

Y por último, pero no por ello menos importante, quiero mencionar el enorme poder de alcance que tiene el trabajo remoto. En este nuevo escenario, aprendimos que no solamente podemos crear empresas que son más ágiles, escalables y costo-efectivas sino también más inclusivas. El trabajo remoto abre un mundo de oportunidades para las compañías, que pueden salir a buscar y contratar al mejor talento disponible en donde sea que esté. Y encima retenerlo, porque los empleados declaran mayor compromiso con su trabajo (sí, escribí mayor) cuando se les ofrece la posibilidad de trabajar de manera remota.